10 mayo, 2012

Going for the One

You treat Danger as Pure Collection
Should you really chase so hard?


Shoot the Mountain Masses

05 mayo, 2012

La Canción del Inmigrante

Hace unos días, mientras esperaba el camión de regreso a casa, me abordó un inmigrante. Venía caminando desde la Macro hacia Washington y Arista, donde siempre tomo el 67 que me lleva al Santuario.

Corto de estatura, piel muy quemada por el sol, vestía pantalón negro y una camisa roja sin fajar, enorme para su estatura, que hacia juego con los raspones que rodeaban su ojo izquierdo. Un golpe reciente. Sería por una caída? Una riña acaso?

-Puede ayudarme? Vengo de municipio y me dijeron que tenia que ir a Simón Bolivar... Me puede decir como llegar?- En eso sacó del bolso de su camisa un gafete gastado, junto con un papel donde venía anotada la dirección -Soy inmigrante, vengo de Bolivia...- Ahora que lo pienso, me sorprende el modo en que lo despacharon, le apuntaron la dirección y lo mandaron a la calle, sin ninguna indicación de cómo llegar o por quién preguntar. Literalmente lo aventaron a su suerte.

Esta gente realmente es admirable, su noción del mundo y el valor con el que se enfrentan a él, sin un peso en la bolsa, no son dignas de aplauso o sorpresa (esas son payasadas) son ejemplos vivos a seguir.

-Estamos muy lejos de Simón Bolivar, de entrada es hacia aquel rumbo.- Le dije señalando hacia el poniente, rumbo al Obispado que se ve claramente desde la esquina de Washington. -Digame por donde es para irme caminando...- Increible. No por el hecho de que no conociera la ciudad y sus distancias, sino por lo que mencionaba antes: El mundo y sus franjitas, literalmente Le Valen Madre.

-Es muy muy lejos... Muéstrame la dirección otra vez- Me extendió el papel y leí con mas cuidado: Simón Bolivar más un número que ahora no recuerdo, Col. Chepevera. Bingo, ya sabía que hacer. -Mira, te vas por esta calle, hasta la avenida Juárez- le dije señalando una vez más hacia el poniente -Son varias cuadras,  pero vas a cruzar la avenida y vas a ver un edificio de color rojo ladrillo, se llama Colegio Excelcior. Ahi esperas el camion 23, es de color amarillo, ese camión te lleva a la colonia Chepevera y te deja en esa avenida.- Le decía todo esto pensando que estos nombres e indicaciones para el no significaban nada.

En ningún momento me pidió dinero, el pretendía llegar a su destino por su propia voluntad y medios. Estaría ahorrando para un viaje más largo o para comer? Probablemente ninguna de las dos y no tenía dinero, me metí la mano al bolsillo y saqué las monedas que traía, pero no completaba el pasaje. -Ten, si puedes conseguir que alguien te preste más para tomar el camión. El problema de aqui es que 10 pesos es demasiado caro!- Tomó las monedas mientras me veía con su ojo golpeado y se dispuso a caminar, entonces le recordé lo que tenía que hacer.

-De aqui caminas hasta el colegio Excelcior, no tiene pierde porque parece un castillo, ahi tomas el camión 23 y ese te lleva a la colonia Chepevera, te acerca bastante. - Gracias! - Cruzó la calle casi corriendo, creyendo que tal vez era una distancia salvable, pero pasando la esquina siguió a paso normal, hasta que ya no lo vi.

Durante todo el rato que estuvimos conversando, jamás llegó mi camión, y seguí esperando un largo rato más después de que se fué, mientras, lamentaba no tener suficiente cambio para darle un pasaje completo al sujeto. Finalmente, el camión llegó y lo abordé. Dos cuadras más adelante, frente a el Norte, volví a ver al inmigrante, yo ya lo hacia en Juárez, pero no. 

Estaba detenido en la esquina del Seven, hablando con alguien más, tal vez completando los 10 pesos del pasaje ó preguntando nuevamente como poder llegar a su destino, por su propio pie.